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Mitos de la nutrición deportiva

13 / 06 / 18

La alimentación previa y posterior al ejercicio es la clave para mejorar tu rendimiento y los resultados. Sin embargo, hoy en día existe mucha información que no sabemos si es cierta, falsa, buena o mala. Por lo que te daremos respuestas con bases científicas para aclarar los mitos de la nutrición deportiva.

MITO: “El deportista puede comer de todo y en grandes cantidades”

REALIDAD: Las personas que realizan deporte necesitan llevar una dieta equilibrada, cuidando las porciones de acuerdo a las calorías (energía) que utilizan en cada entrenamiento o competencia; lo cual ayuda a mantener un peso saludable, un adecuado porcentaje de grasa y a mejorar su rendimiento.

MITO: “Siempre que realizas ejercicio debes seguir una dieta rica en carbohidratos”

REALIDAD: Una dieta equilibrada debe de contener siempre hidratos de carbono, en promedio en un 50% del total de la energía del día.

Para los días previos a una competencia o actividad de tiempo prolongado, se aumenta la cantidad de carbohidratos para incrementar el glucógeno, reserva de energía. Lo mejor es que consultes a un nutriólogo, ya que la cantidad de carbohidratos que debes ingerir diariamente dependerá de tu actividad física y otros factores como el peso y talla.

MITO: “Es necesario tomar bebidas isotónicas (con electrolitos) al hacer ejercicio”

REALIDAD: La realidad es que se recomienda tomar bebidas isotónicas en entrenamientos mayores a dos horas. Si la actividad física es sólo de media hora o una hora lo mejor es que te hidrates con agua natural. Si tu entrenamiento es intensivo y si la sudoración es excesiva, debido a las condiciones ambientales, es recomendable tomar una bebida con ciertas cantidades de electrolitos y con un menor contenido de azúcar.

MITO: “Debemos consumir pura proteína antes y después del ejercicio”

REALIDAD: Antes del ejercicio lo que se busca es maximizar las reservas de glucógeno*, por ello, lo recomendable es consumir carbohidratos (fruta, avena, amaranto); y en menor cantidad proteínas (yogurt, nueces o crema de cacahuate).

Después del ejercicio el objetivo es reponer el glucógeno y reparar los músculos por lo que se recomienda consumir 50% proteína de alto valor biológico (huevo, atún, proteína en polvo) y 50% de carbohidratos (avena, pan integral, maíz).

* El glucógeno es un conjunto de moléculas de glucosa disponibles para generar energía inmediata, ideal para la actividad física intensa.

 

 

Con información de Alina García, nutrióloga.

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