3 malos entendidos sobre nutrición

27 / 01 / 17

Hace años solía decirse que a barriga llena, corazón contento, creyendo que no importaba la calidad del alimento, sino la cantidad y el sabor para mantenerse felices como sinónimo de salud.

Tuvimos que llegar a ocupar los primeros lugares mundiales de obesidad para interesarnos por elegir con mayor cuidado lo que comemos. Y en esa necesidad de informarnos, se han desarrollado ciertos malos entendidos que vale la pena revisar, porque técnicamente no hay alimentos malos en sí mismos, sino los hábitos alrededor de estos.

Hagamos una revisión de estos malos entendidos.

  1. Toda grasa es mala

Con la consciencia de que el sobrepeso y la obesidad son causantes del desarrollo de diferentes enfermedades crónico-degenerativas que pueden llevar a la muerte, se creó un estigma sobre las grasas.

Sin embargo cabe aclarar que las grasas son necesarias en nuestra dieta, el problema puede ser su procedencia y la cantidad consumida. Para identificarlas, las dividiremos en estos dos bloques.

Grasas sin proteína y grasas con proteína. (hablemos de las grasas)

  1. Los cereales son buenos y salen de una caja

En toda esta oleada de información, se ha privilegiado la ingesta de cereales, pero solemos confundirnos, entonces cabe la aclaración en altas: LOS CEREALES NO SON LOS DE CAJA.

Como cereal nos referimos al arroz, al maíz, la avena, el trigo, el centeno, la quinoa. Todos recomendados, inclusive como cereales procesados como pan y tortillas. El foco rojo se prende en el hábito de consumo: habrá que llevar un control sobre la cantidad y procurar que los cereales sean INTEGRALES.

  1. Come toda la fruta que quieras

En el afán de privilegiar lo natural versus lo refinado o procesado, creemos que podemos comer toda la fruta disponible, pero no hay que olvidar que la fruta contiene “azúcar”, y como toda azúcar en exceso, se almacena en el cuerpo como grasa, al igual que otros alimentos. Aunque sea cierto que este tipo de azúcar es de mejor calidad que aquella refinada, no hay que pasar por alto que debe cuidarse de no caer en el exceso.

 

Escrito por Paulet Lozano: Nutrióloga de Zona DMX

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