Entender la etiquetas es también un tip de nutrición

19 / 12 / 16

En la vida contemporánea es muy común que gran parte de la alimentación venga de productos procesados y envasados; pues no siempre tenemos el tiempo o la oportunidad de consumir alimentos en su forma natural.

Incluir en nuestras dietas productos envasados industrialmente no es negativo, pero como siempre, en una medida razonable y en combinación con alimentos no procesados. Entonces, como no podemos excluir de nuestra alacena estos productos, me parece vital saber qué estamos comiendo, tener claridad de ello, sin exageraciones y con responsabilidad. Con esta intención, preparé la siguiente lista de tips para saber leer las etiquetas de los productos industriales.

 

1. Entender la promesa en la etiqueta

 

Casi todos los productos prometen algún gran beneficio y casi siempre está ligado a un componente, ya sea natural, ya sea adicionado. Por ejemplo, una vez vi un yogur que decía “MEJORA EL SISTEMA INMUNE”, debajo de esa frase decía “Lactobacillus casei”. Se entiende que la mejora del sistema inmune se debe a este componente y a otras adiciones como la vitamina B6.

Esto no quiere decir que al tomar este producto tengas solucionado todo asunto relacionado con tu sistema inmune, sus ingredientes colaboran pero no es todo lo que debes consumir. Sería muy inocente pensar que todo lo que se necesita es un yogur para estar sano.

 

2. Lee el porcentaje de contenido y la porción sugerida

 

Es cierto que los productos contienen el componente que prometen, pues legalmente están obligados a hacerlo y a declarar qué porcentaje del producto total lo contiene. Regresando al ejemplo del yogur, éste señalaba que contenía el 15% de lo que se sugiere consumir al día. Por tanto, queda claro que el resto del consumo necesario debe provenir de otros alimentos.

 

3. Difícil pronunciación no es sinónimo de efectividad

 

Todo aquello que suene a idioma latín o griego da la percepción de ciencia, de efectividad o superioridad, y eso los productores lo saben, por eso emplean nombres complejos para persuadir, aunque realmente no es ardid, pues esos componentes son naturales y están en los alimentos que conocemos, de una u otra forma. Regresando al ejemplo del yogur, el componente vitamínico B6 también está presente en un plátano y te costaría 10 veces menos.

 

4. El producto de al lado también tiene etiqueta

 

Esto se refiere a que como consumidor resulta inteligente analizar a otros productos en el mismo anaquel. Algunos productos llaman nuestra atención pues detrás de ellos existe un gran respaldo de promoción y difusión, pero a veces, el producto de al lado, que no tiene comunicación masiva, contiene lo mismo y quizá sea más económico. Aquí el tema no es el costo, sino el poder que tenemos como consumidores de adquirir lo mejor para nuestra nutrición.

 

Con esta información pretendemos recordarte el poder que la información te da para nutrirte de forma inteligente y responsable.

 

Escrito por: Paulet Lozano, Nutrióloga de Zona DMX

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