Los cambios que el deporte desencadena en tu cuerpo

11 / 10 / 16

Fuente: iMujer

Practicar una actividad física constantemente genera cambios positivos en el cuerpo; músculos bien tonificados, mejor circulación sanguínea, mejor digestión, mayor fuerza, mayor ánimo, menos estrés, mejor sueño y una lista larga de beneficios.

Claro está que los beneficios no son sólo exteriores ni temporales, pues el ejercicio no debería ser “cortoplazista” sólo con fines estéticos; ya que la constancia es la forma de llevar los beneficios del deporte a un nivel profundo y permanente.

En el blog de “iMujer” nos permiten conocer los efectos que la actividad física tiene para nuestro cuerpo. Aquí te compartimos un extracto de la información.

Pulmones. Al realizar ejercicio, el cuerpo requiere una mayor cantidad de oxígeno. Por esta razón, la frecuencia respiratoria aumenta hasta que los músculos de alrededor de los pulmones no pueden moverse más rápido.

Con el tiempo, y como consecuencia del incremento repetido de la frecuencia respiratoria, se eleva la cantidad máxima de oxígeno y nuestro cuerpo se torna más saludable. Así es: cuanto más en forma nos mantengamos, mayor va a ser nuestra capacidad volumétrica de oxígeno y menos nos agitamos cuando salgamos a correr, por ejemplo.

Diafragma. ¿Has sentido una punzada del lado de la costilla cuando comienzas a ejercitarte? Algunos investigadores sostienen que el diafragma es el responsable. Así como los pulmones incrementan la frecuencia respiratoria, el diafragma comienza a tener un mayor movimiento y por esta razón puede fatigarse y causarte este dolor.

Un pequeño descanso y una respiración profunda en medio del ejercicio aliviará la aflicción. También, puedes optar por fortalecer este músculo con trabajos localizados en el gimnasio para evitar este tipo de dolencias en el futuro.

Corazón. Cuando nos ponemos en movimiento, la frecuencia cardíaca aumenta con el fin de permitir la buena oxigenación de nuestro cuerpo. Si incorporas el deporte a tu vida diaria, tu corazón ser hará cada vez más experto en bombear sangre de una forma más efectiva. Como consecuencia, podrás realizar ejercicios cada vez más desafiantes.

Por otra parte, algo por demás positivo que posee la actividad física es que favorece el crecimiento de nuevos vasos sanguíneos y, de esta manera, contribuye a equilibrar la presión arterial.

Fuente: iMujer

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