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¿Es posible lograr correr sin lesionarse alguna vez?

20 / 09 / 16

La peor pesadilla de todo deportista es sufrir una lesión, especialmente los runners, pues las lesiones en rodillas, pies y tobillos suelen ser más delicadas.

La importancia de conocer los riesgos de lesiones al correr es primordial para prevenirlos. En este extracto de la opinión publicada por “Sportlife” conoceremos las claves para evitar una lesión de gravedad y las recomendaciones para ser un runner sin lesiones que te impidan continuar con tu entrenamiento y actividades diarias. 

Quizá algunos de los factores que pueden hacer que te lesiones te suenen ciertamente extrañas, incluso puede parecer que no forman parte de la vida del corredor. Pero cuando uno se lesiona y reflexiona al respecto del origen de la lesión, seguramente alguno de estos será el causante, exceptuando claro está, la lesión fortuita. Aquí te dejamos un breve repaso por todos ellos:

El entrenamiento. El factor “entrenamiento” se lleva el porcentaje más elevado de lesiones asociadas. El 60 a 70% de lesiones tiene alguna relación con errores en el entrenamiento, entre ellas, por ejemplo, la falta de descanso o la distancia recorrida. El descanso es lo que se conoce como “entrenamiento invisible” y muchos runners no lo incluyen como parte de su rutina. No descansar lleva a un exceso de carga que puede acabar por producir, junto con otros factores un síndrome conocido como “síndrome de sobreentrenamiento”.

Alimentación. Estar al tanto sobre productos de suplementación o de complementos para deportistas es importante, pues muchos de ellos son complejos de minerales o vitaminas, que tienen como objetivo aumentar la dosis de determinados elementos en nuestro cuerpo. El desgaste al que sometemos a nuestro organismo no siempre está compensado, pero no solo tenemos que pensar en la recuperación tras el esfuerzo.

Existencia de lesiones previas. Cuando un tendón, músculo o ligamento se han lesionado con anterioridad, hay más probabilidades de que exista una recurrencia. Las causas son diversas, pero una de las más habituales son las prisas por recuperarse. No seguir las pautas y las recomendaciones, en general, reporta pocos beneficios a la larga.

La superficie por la que se corre. Todo corredor sabe que el asfalto y el hormigón son lo peor para sus articulaciones para salir a correr. Pero correr por terrenos irregulares como puede ser por la montaña tampoco está exento de “peligros” ya que sobre estos terrenos la facilidad para torcerse el tobillo, es mayor.
#Viviresincreíble

 


Fuente: Sportlife

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